Me detengo en el camino de pequeñas piedritas, un poco lejos veo a Jhonson y a Erick, hombro a hombro esperándome. Respiro profundo y derramo lágrimas de emoción al estar los tres juntos, como una familia que jamás debió separarse. Voy hacia ellos y los abrazo con fuerza.
—Mamá, ¿estás bien? —Erick se preocupa.
—De maravilla. Estas lágrimas son de felicidad —respondo con una sonrisa dibujada en los labios.
Deposito un beso en su frente y acerco a Jhonson hasta mis labios para darle un pequeño b