Jamás me había tocado apreciar una mirada de víbora tan intensa. Me pregunto, ¿qué le sucede a esa mujer? ¿Cuál será el motivo de su desdicha? Aunque... ahora que lo sopeso, ya voy sospechando por donde va el asunto.
Jhonson y Erick se quedan como estatuas al presenciar una lectura de miradas nada amistosa entre nosotras dos, ninguna dice nada hasta que yo me animo a cortar este ambiente tan denso.
—Bienvenida, Janeth, es un gusto... —Asiento con la cabeza y sonrío levemente.
Por su parte,