—Voy a casarme con Marella Robles —anunció Dylan.
Los ojos de Franco Nassin se abrieron sorprendidos; era su mejor amigo, y no podía creer lo que estaba escuchando.
—¿Es una especie de broma que no entiendo? —exclamó, convencido de que Dylan nunca había tenido tan buen sentido del humor.
Dylan negó con la cabeza.
—No, ya lo decidí. Me casaré con ella para vengarme de los Aragón.
Franco sacudió la cabeza, totalmente decepcionado.
—¡Dylan, eso es una locura!
—La locura fue dejar que esas personas