Un Mes Después
Alma y Salvador estaban recostados en la cama, al fin tenían un remanso de paz después de días de preparativos.
Salvador acariciaba el vientre de Alma, maravillado con los movimientos del bebé que respondían a su toque.
Su voz era un susurro lleno de ternura.
—Creo que nuestro bebé ya extraña a papá… Muy pronto nos veremos, cariño.
Alma sonrió, aunque un suspiro escapó de sus labios, mezcla de cansancio y dicha.
—Déjalo dormir un poco, amor. A este ritmo, creo que será igual de in