En el hospital.
Dylan permanecía de pie en el pasillo frío, sintiendo cómo cada segundo caía sobre sus hombros como una losa. El médico salió de la sala con una expresión grave que hizo que su corazón se detuviera por un instante.
—Señor Aragón, la operación de su abuelo será extremadamente delicada. A su edad, los riesgos son considerables, y no podemos garantizar que la resista.
Las palabras resonaron como un eco en su mente. Dylan cerró los ojos por un momento, luchando contra el torbellino d