Cuando volvieron a la mansión, el ambiente parecía distinto.
Como si las paredes de aquella enorme casa hubieran esperado durante años una noticia así.
Lilith todavía llevaba el ultrasonido entre las manos mientras caminaba junto a Dominic por el enorme vestíbulo. Cada pocos segundos volvía a mirar aquella pequeña imagen borrosa.
Su bebé. Todavía le costaba creerlo.
Dominic caminaba a su lado con una sonrisa que parecía imposible de borrar. Incluso los empleados de la mansión notaron inmediatame