La tentación.
—¡Espera! Quiero que tengas presente que una vez salgamos por esa puerta somos un matrimonio real, donde no existen ni las apuestas ni restricciones.
—¡Eso lo sé! Ahora vamos, los nervios me están ganando.
Él sale de la mano de la preciosa dama y juntos abordan un Mercedes Benz del año. Óscar, con mucha cortesía, le abre la puerta del pasajero, espera hasta que se siente y luego cierra la puerta. Después de sentarse en su lugar conduce hasta una imponente y hermosa mansión, era la primera vez q