Esas noches.
Sarah estaba cansada... A tal punto que había tomado la decisión de irse de la casa y no continuar ayudando a Philips en su tratamiento, él estaba insoportable, incluso se atrevió a empujarla y ella al caer al piso se golpeó en su rodilla, recibió un fuerte golpe y con eso encendió su ira por completo.
—Por favor Sarah no abandone en este momento a José, él te necesita más que nunca.
—¿Acaso no ves su comportamiento? Yo he dado lo mejor de mí, he estado a su lado sin oponerme a nada, yo no pido