Capítulo 17: Me tiene... Intrigado
Alexander me desató la cuerda, liberando mis muñecas. Ardía por la forma en la que luché inútilmente con las ataduras. Una vez que fui libre, no me soltó. En su lugar, tenía el ceño fruncido mientras observaba mis muñecas, pasando su pulgar sobre la zona enrojecida.
—Tu piel es demasiado sensible —murmuró—. Te marcas muy rápido.
Parpadeó, dándose cuenta de su actitud y de alejó.
Froté la zona que había tocado tan cuidadosamente, sintiendo un cosquilleo persistente.
Volviendo a su us