¡Cine! Teníamos un cine privado en la mansión. ¡Y una piscina techada!
Ni en la mansión de Federico. Esa era una mansión grande, con muchas habitaciones, pero nada parecido. No tenía esas áreas de entretenimiento.
No me había percatado que la mansión de Alexander era prácticamente un palacio. Lo tenía todo. No le faltaba nada. No me sorprendería abrir una de las puertas faltantes y encontrarme con un zoológico.
Yo casi no nadaba por el molesto sol, pero con esta piscina techada, podría llega