Las primeras horas me mantuve mirando el techo, procesando la partida de Vinicius. Ni siquiera tuve ganas de tomar el celular para jugar.
Él era un hombre silencioso, principalmente observador. Pero este silencio era diferente. Se sentía extraño. ¿Así sonaba la soledad?
No sé, pensé que siempre he estado sola y estaba acostumbrada a esa sensación, pero esto era diferente. Podía sentir el vacío más allá de lo físico. ¿Cómo si ausencia podía perturbarme tanto?
Ya había amanecido, pero no me