••Narra Kiara••
Al abrir los ojos, seguía en los brazos de mi madre, rodeada de su calor y su olor. Era agradable. No podía negar que tenía un gran apego hacía mi madre, más que la mayoría de las hijas, pero sería muy raro que no fuera así después de haber sobrevivido tantos años a mi padre… No, no era mi padre. A Federico. Aún no lograba acostumbrarme a esa realidad. Debería sentirme emocionada y tal vez si lo estaba, pero también me encontraba aterrada. Era como si la química en mi cerebro fu