Callista de la nada llegó con un cuchillo en sus manos y me apuntó con furia mientras gritaba:
—¡Elena! ¿¡Por qué tenías que arruinarme la vida!?
—Wyatt ya me había prometido casarse conmigo, ¡yo iba a ser su esposa! ¡Y todo es tu culpa perra!
—¿No te bastó con destruirme una vez? ¿También quieres destruirme en esta vida? ¡Muérete desgraciada!
Gritando como loca, corrió hacia mí con el cuchillo. En ese momento me quedé paralizada del miedo.
Pero justo en ese instante, una silueta se interpuso en