Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTULO XII
Era sábado, pasaba de la hora normal para irse a dormir, pero no podían conciliar el sueño. Ambos, como si estuviesen conectados salieron a su balcón, mirando hacia el cielo.
Sofía sentía más que nunca unas ganas inmensas de llorar, de tirar la toalla y decir que se daba por vencida con su cometido, de no soportar aún más esa amargura dentro de su coraz&oa







