-Me alegra mucho conocer el edificio de Empresas Bosques –Dijo el señor Braulio al entrar a la oficina de Alberto.
-Es usted Bienvenido, puede sentarse –expresó Alberto. Él estaba sentado detrás del escritorio al lado de Marián y su cliente se situó al frente.
- ¿Cómo está señor Braulio? -Le comenté a mi socio que usted y yo tuvimos una pequeña conversación con respecto al proyecto, pero teníamos que reunirnos con todo el personal primero para establecer los parámetros de construcción y llegar