El taxi la dejó frente a su casa, le entregó el efectivo al chofer y se bajó del auto.
Se había sentido avergonzada ¿como era posible que se había desmayado en aquel lugar público? Menos mal que Alberto estaba allí, aunque no recordaba lo sucedido después del desmayo hasta recuperar la conciencia en el hospital.
-Olvidé agradecerle -dijo mientras introducía la llave dentro de la cerradura.
Su casa no se sentía sola como siempre, al contrario, escuchó algunos ruidos provenientes de una habitació