Melina se despierta tarde a la mañana siguiente para encontrar la casa vacía y un guardaespaldas en su puerta. Todo el mundo parece haber salido. Ella va a la casa de la mafia en busca de Thomas. Ella espera que no se haya ido ya al trabajo. Ella quiere saber qué tiene planeado para el día del intercambio. Melina cree que no hay forma de que Thomas se quede ciego, por lo que bien podría saber todo lo que planea hacer ese día si no puede persuadirlo de que cambie de opinión. Tal vez pueda ayudar