Han pasado algunas horas desde que le dispararon a Thomas. Toda la familia está en el hospital. Melina teme cada segundo que los médicos salgan y confirmen que Thomas está muerto. Con suerte, eso no sucederá. Ella sale de su ensimismamiento cuando alguien la llama.
—Melina—dice alguien, irrumpiendo en la habitación. Melina gira la cabeza hacia la puerta y sus ojos se abren en estado de shock.
—¡Franky!—Melina salta de su asiento y corre hacia su hermana.
—Hola, Mel—dice Franky, sonriendo.
—¡Ay,