Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto se deslizó por las calles de la ciudad sin demasiadas prisas, Denzel entrelazó sus dedos con los de ella, acariciando de vez en cuando sus nudillos.
Nunca lo había notado, Estella al natural era una mujer linda, no espectacular ni de esas que robaban el aliento, pero tenía un aura bastante agradable que te hacía sentir cómodo y contento, como un remanso de paz y calidez muy fácil de apreciar. Pero sus manos eran hermosas, de dedo







