El salón de recepción del hotel era un cuadro perfecto de elegancia y alegría. Las luces cálidas iluminaban el espacio con un brillo dorado, reflejándose en las copas de champán que los invitados sostenían mientras conversaban animadamente. El murmullo de risas y música llenaba el aire, creando una atmósfera de celebración que se sentía en cada rincón.
Denzel se movía por el lugar con una copa en mano, participando brevemente en conversaciones antes de dejar que su mirada se desviara, casi sin