Khloe
Después de salir del ginecólogo y hacer una breve parada en el salón de belleza, decidí comprar un par de cajas de cigarrillos y un encendedor nuevo. No llevo maquillaje. Solo una blusa de escote pronunciado, un jean ceñido y unos tacones que resuenan con firmeza en el asfalto. Aunque, lo admito, siento que me falta algo… un toque de rebeldía en forma de labial rojo oscuro. Por suerte, está guardado en mi bolso nuevo, esperando su momento.
Encendí el auto y, de pronto, un antojo insaciable