Capítulo 50. Peligro
— ¡Y por el amor de Dios Andrés, no te equivoques esta vez! – exige una Gretta malhumorada y celosa de Lea.
— Descuida cariño, ya sé que hacer – refiere muy seguro de sí mismo al ver llegar el auto estilo limusina y bajarse a Damián junto a su padre — debo dejarte, va llegando el paquete – y cuelga.
Andrés se encuentra rondando la residencia para saber exactamente el sitio donde se encuentra Lea, platica con su cómplice que es la chica llamada Sara (la que es su novia por cierto). Le indica