Capítulo 46. Retorcijones en el pecho
El chapoteo del agua y las risas llaman la atención de los recién llegados. Paula y Harold miran sus relojes al mismo tiempo y se miran a la cara, preocupados porque ya pasan las cuatro de la tarde y Tania se esta mojando en la alberca junto a Lea.
— Tranquila cielo, de seguro no pasa nada – asiente a su esposo sin mediar palabra — Lea es un adulto y po ende… responsable – paula cubre su boca pensando en el caos que formó en el restaurante y en la estación de policía, aunque no se comprobar