Capítulo 36. Lágrimas de felicidad
Lea cae en los brazos de Paula y llora, llora desconsolada por su infortunio y por la felicidad que siente en este momento al encontrarla, ella, Paula es como una brisa fresca en medio del calor que la asfixia y una especie de bálsamo para el dolor que siente. Sabe que la consolará y eso, no solventará sus problemas, pero le ayudará a hacerlos mucho más llevaderos.
Paula la aprieta contra su pecho en una actitud no solo protectora sino cariñosa tratando de que ese gesto la consuele, pero Lea ll