Capítulo 35. Engatusado como un niño
El teléfono de Gretta suena y al mirar la pantalla respira profundo. Se encuentra en el balcón de la casa junto a Damián, esperando que lleguen su madre y Mauricio ya que Mildred se encuentra hecha un mar de lágrimas ante la “situación embarazosa” en la cual encontró a su hija con el susodicho. La mujer llora como si se le hubiese muerto un familiar muy cercano y en su diatriba asegura que si su amado difunto esposo estuviese vivo (el cual murió solo en el cuarto que funciona como ático actualm