Capítulo 24. Trato
Damián espera pacientemente sentado en el elegante sofá de la tienda femenina donde llevó a una Lea contrariada con tanto lujo y confort. La dependienta lo ha mirado con tanto deseo y lujuria que ya se siente un poco alterado por la insistencia.
— No entiendo que le sucede a esa mujer – dice en un resoplido captando de nuevo la coquetería de la chica — ¿no se ha dado cuenta que estoy acompañado? – se propina un puñetazo imaginario al percatarse de sus propios pensamientos.
Y entonces se dedic