Capítulo 23. “La gallina de los huevos de oro”
— ¡Oye, loca! - le grita Damián — ¿quieres matarme? – ella gruñe mirando su cuerpo doblado hacia adelante.
Recuerda sus momentos en Cuba cuando jugaba en la calle con los amigos de su barrio a la pelota y ella se veía como un chico más de cabello corto y uñas mugres, ya había olvidado lo mucho que extrañaba su tierra, sus vecinos, su gente. Esa vida que aunque se daba con suma estrechez le hacía mucho más feliz que la de ahora; ahogada en deudas, con una madre enferma y la abuela agotada y si