Damián y Harold abandonan el comedor cada uno por una razón en particular. Damián porque no desea ser descubierto y peor aún, ser cazado por una loca arpía que se cree su dueña, sabe perfectamente que será retado por su madre razón por la cual necesita salir cuanto antes de la mansión junto a Lea que platica alegremente con Paula.
— ¡Vaya, cuanta camaradería! – menciona Damián a su hermano-tío, este sonríe.
— Es que mi esposa es adorable – dice Harold con ojos soñadores y Damián pone los de él