79. Quédate
Gael
El momento se queda suspendido entre nosotros, cargado de todo lo que no hemos dicho, de todo lo que hemos evitado enfrentar, de todo lo que todavía duele.
La estoy mirando fijamente cuando las palabras salen de mi boca casi sin permiso.
—Sé que no cambia nada… pero es un inicio.
En cuanto lo digo, siento cómo algo dentro de mí se agita con fuerza. Es una mezcla de miedo, de esperanza, de algo casi desesperado que lleva semanas acumulándose en mi pecho sin encontrar salida. Porque besarla