66. Nada será igual
Gael
Las palabras de Anabel siguen resonando en mi cabeza mientras conduzco de regreso a Boston.
“Si de verdad quieres arreglar esto, empieza por ayudarme a sobrevivir al desastre que causaste.”
La frase se repite una y otra vez en mi mente como si alguien hubiera decidido grabarla en bucle dentro de mi cráneo.
No hay reproche en su tono cuando la recuerdo.
No exactamente.
Es peor que eso.
Hay cansancio.
Decepción.
Y una especie de resignación que me atraviesa el pecho cada vez que pienso en el