54. Una mujer real
Anabell
Me siento como si estuviera flotando.
No es una exageración ni una metáfora dramática. Es una sensación física, real, como si el suelo bajo mis pies fuera más liviano desde anoche. Como si algo dentro de mí, algo que llevaba años apretado, finalmente se hubiera soltado.
Anoche dormí con Gael. No como parte de un acuerdo, no como una escena ensayada para las cámaras, no como una estrategia. Dormí con él porque quise. Porque me miró como si yo fuera suficiente. Porque me besó como si no e