36. No lo escuches
Gael
Solo tres días después nos encontramos con maletas en mano en la helada Bostón, la ciudad del Hockey.
Aún no puedo creer que vaya a volver al equipo, que tenga oportunidad de ganar la copa Stanly con el equipo, ue pueda seguir mi vida... El unico detalle es que esta vez tengo equipaje un poco más pesado.
Con un respitro abro la puerta del que era mi hogar y me aparto para que Anabell entre.
El ático me recibe como siempre: silencio, vidrio, acero y esa vista absurda de la ciudad que antes