31. ¡Ven aquí, ingrato!
Anabell
No puedo creer que vaya a hacer esto.
La frase se me repite en la cabeza mientras me miro en el espejo por enésima vez, como si de pronto mi reflejo fuera a darme una respuesta que no tengo. No puedo creer que vaya a cenar con la madre de Gael Thompson. No con la prensa, no con sus compañeros de equipo, no con un salón lleno de desconocidos. Con su madre.
—Y yo que pensé que ya habías superado la etapa de ganarte a la suegra —dice Mel detrás de mí, divertida, apoyada en el marco de la pu