15. No es real
Gael
Algo frío me golpea la cara.
No es un sueño.
No es lluvia.
No es el infierno.
Es agua.
—¡Joder! —gruño, incorporándome de golpe mientras paso la mano por la cara, completamente empapado.
—Vaya, capi —dice una voz conocida, demasiado alegre para esta hora—. Parece que el retiro te volvió flojo.
Abro los ojos con furia y ahí está Josh, de pie junto a la cama, con una sonrisa burlona y una botella de agua vacía en la mano.
—¿Qué demonios te pasa? —mascullo—. ¿Perdiste la cabeza o siempre fuist