Rubí asintió levemente. Sabía que cuando algo llegaba a un extremo, inevitablemente se inclinaba hacia el lado opuesto. Aquello no le resultaba ajeno.
Emily bajó un poco la voz:
—No puedo juzgarla solo por su apariencia, pero... vi algo que no debería haber visto.
—¿Qué cosa? —preguntó Rubí, tensándose—. ¿Tiene que ver con Yvette?
Emily asintió.
—Sí. Una vez la vi reunirse en privado con el profesor de la familia Jensen. Le entregó una caja.
—¿En serio? ¿Cuándo fue eso?
—Fue el tercer día despu