El rostro de Elliot se endureció. Recobrando lentamente el aliento, se burló de ella con frialdad.
—Ya hice lo que prometí hacer. Pero nunca dije que no iba a dejar ir a Zoey. Señora Maxwell, ¿no cree que se está sobrevalorando?
Calissa hervía de ira, pero sabía que pelear con Elliot en ese momento solo la dejaría sin aliados. Respiró hondo varias veces, intentando recomponerse y controlar sus emociones.
—¿No acordamos trabajar juntos? ¿Acaso ya no te interesan mis recursos? —preguntó, contenie