Sin embargo, no había mucho que pudieran hacer, salvo evitar que se desangrara.
Cuanto más esperaba Rubí, más ansiosa se sentía, pero tampoco había nada más que pudiera ofrecer.
No obstante, ver a Marcus en ese estado le generó muchas dudas.
Marcus no era un luchador débil, así que la pregunta más importante era: ¿cómo supo el ladrón sobre su viaje improvisado, cuando Marcus tomó esa decisión en el último minuto?
Incluso Rubí no se había enterado del viaje hasta que sucedió.
Además, no entendía