Sin embargo, en cuanto se cerró la puerta y se levantó la partición, Zoey se deslizó hacia un lado, marcando distancia.
Ethan, con igual discreción, se movió también.
Pero su semblante se mantuvo igual que siempre: indiferente, imperturbable, distante.
Se quedó en silencio, como si esperara que Zoey hablara primero.
El coche arrancó.
El silencio llenó el interior.
Tras unos minutos, Zoey no pudo evitar mirar a Ethan y decir en voz baja:
—Tu actuación hoy fue excelente.
Los comentarios en línea ya se están inclinando a mi favor.
Todo esto... fue gracias a ti.
Ethan no mostró emoción alguna.
Seguía vestido exactamente igual que en la entrevista.
Se suponía que era Ethan... pero por alguna razón, en ese momento parecía haberse transformado en Weston.
Con tono neutral, le respondió:
—Haré lo que sea por usted, señorita York.
"¡Weston!"
Zoey frunció el ceño. Guardó silencio por unos segundos, luego preguntó:
—¿Me estás culpando?
Ethan giró la cabeza para mirarla. Su expresión era grave.
—¿