En ese momento, tuvo que contener sus emociones. Rubí miró a Tobias y dijo:
—Papá, no importa cuánto intente aceptarlo, tengo la sensación de que el niño ya se fue...—
El corazón de Tobias se hundió. Sabrina, que estaba a su lado, lloró aún más fuerte que antes, sollozando mientras decía:
—Rubí, no digas tonterías. El niño estará bien. No pasará nada malo...—
—Mamá, no llores. Estoy a punto de desmayarme. Déjame terminar de hablar con papá —dijo Rubí en voz baja.
Los ojos de Tobias estaban inyectados en sangre. Miró a Rubí y le dijo:
—Rubí, continúa, dímelo.—
—Papá, evita que la gente de Zoey le cuente a Marcus la verdad —Rubí fue directo al grano.
Tobias no entendió de qué hablaba y se mostró confundido.
Rubí explicó rápidamente:
—Te lo contaré personalmente cuando me recupere. Si se entera por otra persona, me temo que será imposible que la familia York y la familia Maxwell se reconcilien alguna vez. En cuanto a quién está detrás de esto, investiga. Pero recuerda esto: está bien que