Eleanor resopló, le dio una mirada de disgusto y dijo: —No necesito que me estés agradecida. Simplemente no quiero ver a mamá y papá tristes, y estoy molesta porque Zoey me usó antes—.
Eleanor todavía estaba un poco orgullosa, pero Rubí no se sintió tan disgustada con lo que había hecho antes y sonrió forzada cuando dijo: —Lo sé—.
—Hey, Rubí—, Eleanor dio dos pasos hacia la puerta, pero como si recordara algo, volvió la cabeza y miró a Rubí.
—¿Eh? ¿Qué pasa?— Rubí la miró perpleja.
—Zoey no es