Dereck, viendo la extraña situación, se puso de pie, sintiendo que algo no estaba bien. El comportamiento de Marcus le parecía raro, así que decidió intervenir.
—Iré contigo —dijo Dereck, preocupado.
Tobias negó con la cabeza y le dijo:
—No es necesario, quédate aquí y haz compañía a los invitados. Iré yo mismo.
Le dio una palmada en el hombro a Dereck, como intentando tranquilizarlo, sugiriendo que no pasaba nada grave. Dereck, aunque inquieto, no pudo refutarlo en público y asintió.
—Está bie