Entonces levantó la cabeza y la miró con seriedad.
—Rubí… yo realmente te quiero. No solo un poco. Te quiero de verdad.
Rubí soltó una risita incrédula.
—¿Y así es como amas a alguien? ¿Lastimándola? —replicó con ironía—. Me pregunto qué te ofrecieron para que corrieras un riesgo tan grande. Quizá mis sentimientos no valgan nada para ti, pero ¿y tu familia, Noah? ¿Sabes las consecuencias de tocar a la mujer de Marcus?
Noah permaneció en silencio. No se atrevía a responder.
Rubí lo observó unos