Por un instante, Noah trató de calmarse, pero su mente seguía en caos. Lo más doloroso para Rubí sería perder al niño, y Zoey era lo suficientemente cruel como para no permitir que ese bebé naciera.
¿Qué debía hacer ahora?
El pánico comenzó a apoderarse de él. Si los reporteros ya se habían reunido afuera, todo estaría perdido.
Se levantó con rapidez y comenzó a vestirse. Cada movimiento estaba cargado de culpa. No podía creer que hubiera llegado tan lejos, que hubiera permitido que Rubí se vie