GABRIEL DE LA VEGA
Llegué a la casa luego de haber dejado a Sofía e Isabella en su casa. Vivían en un apartamento pequeño que, al parecer, les había proporcionado la universidad, pero quería darles un lugar que tuviera más espacio. Quería darle lo mejor a mi hija y justo de eso tenía que sentarme a hablar con Isabella.
Esta noche decido ir a mi casa, necesito hablar con mi madre y mi padre. No me importa si se me viene el mundo encima o que mi padre me asesine. Sofía ya está aquí y no pienso li