―No la obligaré a estar conmigo. ―Se negó agitado. ―Ella no merece estar conmigo por lástima, yo la destrocé, no merezco nada de ella. ―Negó una y otra vez.
―¡No seas necio! ―Gruño Cosmo. ―Esa mujer te ama, estaba dolida, únicamente. ―Los toques en la puerta llamó la atención de los dos hombres.
―Dark, necesito verte. ―Jessi tocó con más fuerza. ―Sé que estás ahí, puedo sentirlo porque me duele siempre que estoy cerca de ti. ―Esas palabras lastimaron un poco más a Dark. ―Por favor, abre la puert