—Y no lo olviden. —Cosmos las miró. —Eviten sus armas, tenemos el antídoto ya en la sangre, pero es mejor evitar.
—¡Cuidado! —Ariana empujó con fuerza a Eir para que la flecha no la alcanzara. —¡Tenemos que actuar ya! —Los seis se convirtieron en lobo y corrieron a lo que sería su capo de batalla.
Los cazadores los recibieron con una ráfaga de flechas, ellos dispararon sin cansancio, pero el nerviosismo de los tiradores no los hizo efectivos. Siempre se han enfrentado a lobos, pero no a seis d