Ariana miró sorprendida a su hijo, su corazón temeroso empezó a latir con fuerza, el solo pensar que su hijo la 0die la mata, ella no podría vivir con eso, no viniendo de ese ser que le robó el corazón desde el momento en el que miró sus hermosos ojitos por primera vez.
―Vidar…
―Eres mi madre, para siempre lo serás. ―Esas palabras aliviaron el corazón de Ariana y no pudo contener las lágrimas. ―Si no te sientes bien, yo no volveré a verlos más, yo solo quiero estar contigo. ―Ariana se conmovi