―¿Me vas a dejar pasar o te quedarás ahí como si fuera yo un fantasma? ―Vidar se hizo a un lado, ¿Qué hacía ella ahí? ―Ven aquí, tonto. ―Lo abrazó y acarició su espalda.
―Eh, macho. ―Apolo corrió para que no le cerrara la puerta. ―¿Cómo estás, hombre? ―Chocó puño y entró tras de Jessi. ―¿Dónde está mi hombrecito? ―Radiv corrió a los brazos de sus tíos, ellos finalmente habían llegado.
―¿Qué hacen aquí? ―Eir los miró con impresión. ―No pensé que vinieran. ―Recibió el abrazo de su amiga y el be