―¿Cómo están los campeones? ―Jessi chocó puño con ambos. ―¿Listos para un día más de clases? ―Les sonrió.
―Los niños son tontos. ―Radiv se quejó. ―No quiero ir a la escuela, quiero quedarme en casa mirando pelis y jugando. ―Jessi carcajeó.
―Si la vida fuera así de fácil, todos fuéramos felices, ¿No lo crees? ―Radiv descompuso el gesto.
―A mí sí me gusta la escuela.
―Claro, porque intentas escapar para irte con esa mujer que te alejó de mamá. ―Radiv lo miró mal. ―Eres un tonto, mi mami te lo