―¿Qué sucede? ―Preguntó con el corazón acelerado, ¿Acaso Vidar había intentado escaparse nuevamente?
―Los niños se encuentran en detención. ¿Podría acercarse nuevamente al colegio, por favor?
―Voy para allá. ―Vidar cerró la llamada y se apresuró a bajar del auto, tenía que ir por su esposa. ―Cariño. ―La siguió. ―Me han llamado del colegio, los niños están en detención. ―Eir quien no tenía ni la mínima intensión de detenerse, lo hizo en seco y giró a su vez.
―¿Qué les pasó a mis hijos? ―Se pr